No se debe apresurar el retorno a la escuela: Te explicamos las razones
¿Retorno a la escuela? Recientemente, en Venezuela se nos invitó a debatir sobre un próximo regreso a clases de nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes
Se sugirió que, dentro de la discusión, se tomara en cuenta el regreso paulatino de los distintos niveles educativos, así como la combinación de clases presenciales y clases por vía online. Frente a esta propuesta del gobierno, han surgido muchas respuestas que, en su mayoría, se caracterizan por ser de corte emocional.
Es comprensible, ya que se trata del bienestar de los niños, niñas y adolescentes, sin olvidar que la población de los jóvenes, viene siendo el grupo etario de mayor contagio del covid-19.
En las siguientes líneas, intentaré razonar sobre mi posición de posponer ese retorno, hasta tanto no se esté aplicando la vacuna contra el virus que, desde lo que se nos informa, sería para el próximo año.
Condiciones de nuestros niños, niñas y adolescentes
En los primeros momentos en que apareció el virus, algunos médicos infectólogos, al notar que: el mayor nivel de letalidad se ubicaba en las personas de la tercera edad, particularmente en aquellos que tuvieran patologías de base; un bajo nivel de contagio en jóvenes y un casi nulo contagio en niños, concluyeron que, si el virus se daba en los niños, su desarrollo sería leve, semejante a una gripe.
A medida que ha pasado el tiempo, y los conocimientos han evolucionado frente a este fenómeno inédito, tantos los niños como los adolescentes se pueden contagiar con una frecuencia baja, sin que esto descarte el peligro de sufrir fuertes reacciones. De hecho, ha habido casos de niños y adolescentes que han fallecido como consecuencia del virus. Ya los especialistas han venido explicando las causas de estos decesos.
Lo que, si podríamos considerar acá, es que no todos nuestros niños y adolescentes están completamente sanos, por lo que un posible contagio, traería síntomas fuertes. Muchos de ellos pudieran estar presentando patologías de base; algunas diagnosticadas por los médicos, como ciertas cardiopatías, asma bronquial, presión arterial alta, obesidad, malnutrición, sistema inmunológico débil, y otras no diagnosticadas, ya que pudieran aparecer durante la adolescencia como diabetes juvenil, cardiopatías, entre otras.
Por lo que el contagio con el virus, pudiera ser letal.
Importancia de la etapa de latencia
Si bien es cierto que la etapa de latencia, así llamada por S. Freud (6-7/12-13 años), es la más apropiada para la adquisición de los aprendizajes instrumentales como la lectura, la escritura, la aritmética y con estos, el de las demás áreas de conocimiento como la geografía, historia, ciencias, no quiere decir que una pausa de un año, vaya a alterar bruscamente la continuidad de estos aprendizajes.
Precisamente, la importancia de esta etapa es considerada por algunos especialistas, padres y representantes como argumento de peso para sugerir el regreso a clases, por lo que me voy a detener en la descripción de sus logros.
Se puede estimular desde otros contextos
Esto lo hago, para visualizar como los mismos se pueden estimular, en otros contextos de desarrollo como el familiar, el comunal, sin desvalorizar la importancia del contexto escolar y el retorno a la escuela cuando así sea.
En la etapa de la latencia, de cuya consolidación dependerá el futuro psíquico en la pubertad y la adolescencia, se destacan los siguientes logros:
- La capacidad de desplazar su energía psíquica hacia la búsqueda activa de conocimientos y experiencias, lo que favorecería la consolidación de su desarrollo cognoscitivo.
- La capacidad de establecer un equilibrio entre el control del placer/placer del control. El desarrollo moral y la normativa escolar le obligan a limitar el placer corporal directo y sus impulsos agresivos, canalizándolos por medio de actividades lúdicas. Son esenciales los juegos de despliegue físico, como correr, saltar, empujar, golpear, e incluso “pegar” dentro de lo permitido. También, encuentra placer en las actividades intelectuales como la lectura de cuentos fantásticos que le despiertan su imaginación.
- La capacidad de sublimación, la cual es el resultado de las anteriores, hace mención a la canalización y modulación de la pulsión agresiva en habilidades y actividades interesantes y productivas, lo cual le permitirá la adaptación y el interés por el mundo social y escolar. Así mismo, podrá transformar la impulsividad sexual y agresiva en afectos como la ternura, nostalgia y pudor y los contactos físicos moderados le permitirán modular todo un mundo de experiencias marcadas por la amistad y la empatía.
- La capacidad de integrar sentimientos ambivalentes. Su adaptación e interés por el mundo exterior, le ha permitido reconocer y tolerar las limitaciones y virtudes propias y las de los otros posibilitando la capacidad de evaluar y autoevaluarse de forma ponderada. Paralelamente, el estar implicado en actividades que requieran competir y reparar, rivalidad y complicidad, recibir y dar sin rencores, aceptar y restituir, le proporcionarán la base del reconocimiento de sentimientos de gratitud y de deuda
- La capacidad de interiorizar figuras de autoridad confiables y estables. Al mismo tiempo que los niños van siendo más autónomos y se van separando progresivamente de sus figuras paterno-filiales, ocurre un acercamiento con adultos sustitutivos, quienes ejercerán funciones educativas, normativas e incluso afectivas. Esto les permitirá la interiorización de figuras sólidas de identificación “alcanzables”. Confiarán en que “quien sabe más”, puede ofrecer conocimientos, prácticas y estrategias para enfrentar la realidad. Si no se confía y no se espera nada de la capacidad del otro, el esfuerzo que necesita el aprendizaje requiera de mucho esfuerzo.
Para concluir, todo este conjunto de experiencias y vivencias durante la etapa de la latencia, es imprescindible para la consolidación y maduración de la personalidad. Si bien las vivencias dentro de la vida escolar son esenciales, en el ámbito del hogar y la comunidad se pueden estimular, tomando en cuenta la situación inédita que estamos viviendo y nos obliga a tomar precauciones para el retorno a la escuela
Los adolescentes se han convertido en el grupo etario más resistente al seguimiento de las medidas de bioseguridad contra la pandemia
Esto se debe a los muchos cambios que están pasando, particularmente los referentes a la construcción de su identidad personal. El alcance de la misma dependerá de muchos factores, sin embargo, sabemos que su desarrollo cognoscitivo hace que muchos de ellos se perciban a sí mismos y sus propias opiniones e intereses como las más importantes y válidas.
La información que ellos tienen de algún aspecto tiene mayor peso en la formación de los juicios que hacen que los pensamientos de los demás y otra información relevante.
Les resulta muy difícil comprender o que hacer frente a las opiniones de otras personas, y ante el hecho de que la realidad puede ser diferente de lo que están dispuestos a aceptar.
Otras formas de presentarse el egocentrismo adolescente se resumen en el mito de invencibilidad, el mito personal o en forma de fantasías, donde se creen invulnerables.
Esas características debemos tomarlas en cuenta cuando ejercemos autoridad para que respeten las normas sanitarias.
Utilizar el diálogo, invitarlos a que se informen mejor sobre la pandemia en fuentes confiables, evitar que sobre ellos lluevan reproches, órdenes, imposiciones, sanciones y castigos por su resistencia a la normativa.
Si a lo anterior le sumamos que muchos de los adultos, son un mar de contradicciones, saliendo sin mascarilla, no respetando el distanciamiento físico, cediendo y/u organizando festejos familiares, debemos coincidir con lo expresado por Dueñas (2020), que el adolescente es “el espejo de las contradicciones del mundo adulto”.
Condiciones del Personal Docente
El personal docente, de todos los niveles educativos, ha venido mermando en los últimos años; unos han emigrado a otros países, otros han decidido dedicarse a trabajos diversos, para enfrentar la crítica situación económica que nos ha acompañado durante el último quinquenio, producto del asedio y las diversas sanciones ilícitas a las que nos ha sometido el imperio estadounidense.
Esta falta de docentes ha obligado a integrar sesiones de algunos grados, en varias escuelas y liceos, contratar a nuevo personal docente y/o recurrir a estudiantes de los últimos años de la carrera docente, manteniéndose aún una falta de personal.
Es esperable que, después de estos tiempos de cuarentena, algunos docentes hayan dejado su ocupación, para optar por otras opciones de trabajo.
Con falta de personal docente, docentes iniciándose en su profesión u otros con experiencia limitada; las funciones educativas los pudiera desbordar y, no es para menos. Su desempeño se tornaría más exigente, ya que deberán complementar sus actividades para el desarrollo del currículo con las del cumplimiento recurrente de las normas sanitarias por parte de los NNA cuando sea el retorno a la escuela.
Normas sanitarias que no sólo incluyen el lavado de manos, el distanciamiento físico, sino también la asepsia del salón de clase. Nos estamos refiriendo a una docente y no siempre apoyada por una auxiliar, con 30-40 estudiantes a su cargo.
Hay un tema del que mucho se habla en privado, pero no se debate y, es el debilitamiento de la autoridad docente. Es frecuente observar como en los liceos, la figura de autoridad del docente es poco respetada.
Nos encontramos entre docentes intentando ejercer su rol con calidez y firmeza y adolescentes resistentes y desafiantes. En este clima, me parece, se hará imposible resguardar las normas necesarias para evitar el contagio, como por ejemplo evitar las aglomeraciones, los corros, los amapuches, idas a la cancha, escape al patio de las parejas, entre otros.
Condiciones de las Instituciones Educativas
La infraestructura de muchas instituciones educativas de nivel inicial y primario, no están adecuadas para cumplir las normas sanitarias, en particular el distanciamiento físico en el retorno a la escuela.
Sus instalaciones emergieron de reformas de casas viejas, haciendas coloniales, destinadas a viviendas. Esto pasa, particularmente en la educación privada. No podemos dejar de mencionar que, las instituciones de educación inicial que se encuentran dentro de algunos ministerios, tampoco cuentan con el espacio adecuado para seguir el distanciamiento físico.
Las condiciones actuales de las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, las desconozco. Sin embargo, el estar vacías desde marzo, donde sólo se ocupan de los más mínimos cuidados de aseo e higiene y seguridad, no creo que estén acondicionadas con las medidas de seguridad sanitaria para garantizar el bienestar físico y psicológico del nuestro NNA, en situaciones de pandemia para el retorno a la escuela.
Además, no se ha mencionado la necesidad de contar con equipos de salud en cada institución, para enfrentar cualquier eventualidad
No debemos caer en la patologización
Sin dejar el tema de la salud mental del venezolano/a, es importante afirmar que todos/as tenemos miedo de la pandemia, nos entristece no poder vivir como antes de la aparición del virus, nos genera incertidumbre el futuro. Miedo, tristeza, incertidumbre son emociones naturales ante un hecho inesperado, desconocido y donde todos y todas somos vulnerables. No le temamos a esas emociones ya que ellas son adaptativas.
No debemos caer en la Patologización de las emociones naturales ante un hecho inédito, tal como lo sugiere la Dra. Dueñas (2020), destacada investigadora en el área de la patologización de las infancias y adolescencias, en América Latina.
Para cerrar, no es prudente utilizar el argumento de que se aminorará el sufrimiento psicológico de nuestros NNA, con su retorno a la escuela.
Autora: Lic. Carmen Liliana Cubillos S. – Psicóloga, Docente de la escuela de Psicología, de la Universidad Central de Venezuela
Para más información de psicochamos, puedes escribir a psicochamos@gmail.com
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Todo lo que debes saber sobre Trabajo Infantil: ¿Un espacio para la explotación?
Cuando se habla de trabajo infantil surgen inquietudes como ¿El trabajo infantil será ineludiblemente una actividad inapropiada para el desarrollo infantil? ¿Es una expresión disimulada de explotación?
Actualmente, a nivel mundial un número importante de niños, niñas y adolescentes trabajadores son víctimas de explotación infantil, entendiendo este término (según consideraciones expuestas por UNICEF) como aquella ocupación a tiempo completo, con sobrecarga de labores y responsabilidades, desarrollada por este sector vulnerable de la humanidad, actividades que le impiden recibir educación, comprometiendo además su dignidad, salud física, moral y psicológica; aunado a una multiplicidad de factores como: condiciones inadecuadas físico-ambientales del espacio laboral, excesiva presión física, social y psicológica, paga inadecuada o inexistente, actividades vinculadas a la mendicidad, entre otros, que evidentemente inciden de manera negativa en el desarrollo y calidad de vida infantil.
Sobre esto, en el Convenio Nro. 182 de la OIT (adoptado en Ginebra el 17/06/1999) se detallan las “peores formas de explotación del trabajo de menores” que corresponden a todas aquellas formas de esclavitud y prácticas análogas, como la servidumbre por deudas, el trabajo forzado, reclutamiento de niños (as) y adolescentes para utilizarlos en conflictos armados, trata infantil con fines de prostitución y producción de material pornográfico, utilización para delinquir, y cualquier otra actividad laboral que por su naturaleza o por las circunstancias en las que se desarrolla, implique un riesgo para la salud, la seguridad y la moral del niño, niña y adolescente (NNA).
Aspectos considerados en la Convención sobre Derechos del Niño y más específicamente en el marco jurídico venezolano a través de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA), donde se reprueban aquellas tareas asignadas de manera inescrupulosa con fines abusivos, que le arranquen a este grupo de la población su infancia, inocencia y dignidad, amenace su derecho a la educación, debilite sus vínculos familiares, afecte incluso su salud física y psicológica, se desenvuelva en lugares o ambientes laborales de alto riesgo a su integridad, jornadas excesivas de trabajo (más de 6 horas diarias), salario inapropiado, o cuando sea obligado a trabajar por una circunstancia o individuo.
Otra mirada al Trabajo Infantil
Son tan diversas las definiciones existentes sobre trabajo infantil como sus implicaciones, sin embargo, en líneas generales y en su definición más básica se considera como aquella tarea que ejecuten de manera constante niños, niñas y/o adolescentes (considerando además a los que participan en actividades artísticas a temprana edad), y por la cual reciba una remuneración o salario; en consecuencia, se excluyen los procesos de aprendizaje familiar, responsabilidades escolares, apoyo ocasional en negocios familiares y aportes económicos recibidos por el niño por trabajos eventuales realizados.
Ahora bien, el trabajo infantil es visto desde dos ópticas, la primera que indica que bajo ningún concepto los NNA deben trabajar, ya que se encuentran en desarrollo y no deben realizar ninguna actividad que entorpezca dicho proceso. La segunda óptica, establece que si pudiera ser permitido siempre y cuando sea: una actividad que se ejecute voluntariamente, en la que emplee pocas horas de dedicación (menos de 5 horas diarias), que contribuya a su desarrollo integral, que no entorpezca su escolarización, estimule el desarrollo de habilidades que le incentiven en la ejecución de su proyecto de vida y cuyos ingresos le permitan contribuir a la cobertura de sus propias necesidades e incluso apoyar económicamente a su grupo familiar, sin que esto suponga eximir a sus padres/cuidadores de las responsabilidades inherentes a sus roles.
Al respecto, es oportuno acotar que en Venezuela dicha actividad debe ser autorizada (previa investigación) y supervisada por un organismo o instancia especializada en el área, que además establecerá los mecanismos de control al empleador que sean necesarios, con el objeto de que se garantice la protección de los derechos humanos infantiles durante el desarrollo de la jornada laboral, como es atribución de los Consejos de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
Sin embargo, en la práctica, estos mecanismos de control y sanción (cuando es requerido) demandan ser aún más rigurosos en la atención eficaz y oportuna de situaciones que ponen en riesgo la integridad personal de los más jóvenes.
La educación en valores en el trabajo
Los niños, niñas y adolescentes trabajadores, deben encontrar en dicha actividad una oportunidad de preparación para la vida adulta, que contribuya a su desarrollo integral, siempre que se les reconozca como sujetos plenos de derecho y se les refuercen valores como: responsabilidad, trabajo en equipo, compromiso, honestidad y solidaridad, desde los diferentes espacios a los que se vincula (familia, escuela y comunidad).
Es por ello que, atendiendo al principio de corresponsabilidad que se evidencia en lo concerniente a infancia y adolescencia, todos los actores sociales deben velar por la protección y defensa de los Derechos Humanos de este sector de la sociedad, especialmente aquellos que tienen la responsabilidad de orientación directa sobre éstos (familia, escuela e integrantes del Sistema de Protección Integral de NNA); por lo que, la prevención juega un papel fundamental en la garantía de los derechos de estos pequeños trabajadores, la cual debe partir siempre de la educación en valores, entendiéndola (grosso modo) como ese proceso progresivo y permanente de formación formal y no formal, en el que se le enseñan pautas de ética y moral a los individuos para regular sus formas de convivencia en la sociedad.
Para ello, estos pequeños trabajadores demandan además del ejercicio responsable de los roles parentales de sus cuidadores, un Sistema Rector Nacional para Protección Integral de NNA, fortalecido y comprometido con los principios que establece la LOPNNA, dónde predomine la ética y la moral administrativa.
Lic. Yenniffer Manzo – Trabajadora Social / Defensora de Niños, niñas y adolescentes – somosderechicos@gmail.com
Instagram: @Derechicos
Juego de la asfixia: Todo lo que tienes que saber de esta nueva moda entre adolescentes
Entre risas y desmayos a través de videos virales nos llega el Juego de la asfixia donde vemos a adolescentes «jugando». Y colocamos jugar entre comillas porque evidentemente no hablamos de un juego infantil, inocente que contribuya a la expresión de los sinsabores de la vida y a su respectiva elaboración sino de un «juego» que puede poner en riesgo la vida de quienes lo llevan a cabo.
Hablamos del «Juego de la asfixia» o como se llama en inglés «The chocking game». No es la primera vez que nos enteramos que nuestros adolescentes llevan a cabo actividades que pueden hacerles daño, no obstante en nuestra labor de ponerles al tanto a los padres y docentes y todos los implicados en el desarrollo infantil, hablaremos un poco de esto.
¿En qué consiste este juego?
Sin más ni menos consiste en provocar hipoxia cerebral (disminuir el oxígeno que llega al cerebro) por algunos segundos, que al parecer provoca éxtasis y placer generando la pérdida de la conciencia, a tal punto que lo denominan «la droga de los niños buenos». Es importante recalcar que no solo se practica en compañía, sino que se reportan casos donde los adolescentes lo llevan a cabo de forma individual.
¿Cómo suelen enterarse los padres?
Los padres suelen enterarse a través de los videos difundidos en internet, así como también mediante investigaciones ante posible sospecha de intento suicida, y en las emergencias médicas como producto de las complicaciones que este «jueguito» conlleva
Signos y síntomas para identificar
Hemos investigado un poco, y encontramos algunos signos y síntomas reportados por Baquero, Mosqueira, Fotheringham, Wahren y Catsicaris (2011) en su estudio «El juego de la asfixia en la adolescencia: entre la experimentación y el riesgo» , que resumimos acá
- Cefalea (dolor de cabeza) intermitente grave de reciente aparición
- Convulsiones
- Síncopes (pérdida brusca de conciencia) donde se desconoce su explicación
- Abrasiones (lesiones) no explicadas
- Petequias lineales en el cuello (vasos sanguíneos rotos que forman diminutos puntos rojos)
- Petequias faciales
- Inyección conjuntival persistente (ojos rojos)
- Actitud agresiva
- Desorientación
- Demandas inusuales de privacidad, queriendo encerrarse en baños y habitaciones
- Marcas de ataduras o cuerdas, entre otros
- Visitas a páginas web, chats y conversaciones relacionadas con este juego
- Suele presentarse con mayor frecuencia en adolescentes tempranos o medios
Mientras más sigamos en conmoción, menos vamos a poder actuar
La adolescencia nos choca, sí, nos choca porque nos obliga a ver lo que no queremos ver. El paso de los años se hace evidente, las comparaciones están a la orden del día. En esta etapa, en la adolescencia predomina el actuar por sobre el pensar y es nuestra labor recordar ese aspecto importante.
El sentido de pertenencia se torna importantísimo y es por eso que el factor de lo social, de los compañeros, de ser aceptados se torna esencial para tomarlo en consideración en nuestros análisis del adolescente y de la situación que tenemos en frente pero también para conversar
Los problemas, las consecuencias parecen estar desligados de la mente de los adolescentes, por eso, en conversaciones, en límites, en responsabilidades, en confianza, nosotros se lo debemos recordar.
En pocas palabras, el adolescente nos pone en frente conflictos que quizás nosotros no hemos resuelto. Los problemas, los riesgos, la libertad, la juventud, son temas que de no tenerlos conversados y entendidos por nosotros mismos, pueden ser más difíciles de tratar con nuestros chamos. No obstante, la adolescencia no debe ser vista como una etapa totalmente negativa, cuando en realidad conlleva un proceso importante para la integración de diversos aspectos, vivencias y aprendizajes que llevarán al niño, ahora adolescente a convertirse en un adulto capaz, independiente y que aporte a nuestra sociedad.
¿Qué podemos hacer desde casa?
Esta pregunta tendemos a hacerla y responderla en los artículos que escribimos porque en este mundo de la inmediatez muchas veces las reflexiones se quedan cortas, entonces aquí va:
- Investiga y mantente al tanto de temáticas relacionadas con la niñez y la adolescencia
- Evita el tabú, la mejor arma que tienes es la comunicación, el diálogo y la confianza
- Promueve conversaciones en casa, promueve la confianza entre los miembros de la familia
- El clima familiar siempre es una variable importante que debemos considerar, ya que puede fungir como un factor de protección ante riesgos o como un factor de riesgo que puede aumentar la probabilidad de que nuestros chamos realicen este tipo de prácticas.
- LA FAMILIA, es importante, si detectas dificultades en este sistema, no evites buscar ayuda
- En diversos estudios señalan que la internet y las redes sociales son herramientas de información pero también de desinformación ampliamente utilizados por los adolescentes, quienes a veces prefieren buscar a través de estos que acercarse a sus padres, lo cual, convierte la viralización de estos videos en un riesgo al ser vistos como «normales» sin los riesgos reales que realmente conllevan. Hablamos de adolescentes desinformados , desinformando a otros adolescentes, por ende Infórmate e informa, rompe la cadena de desinformación
- En la base está, promover una adecuada autoestima, autonomía, toma de decisiones, análisis de las situaciones entre los adolescentes. Recuerda que esto no solo inicia en la adolescencia sino que es desde antes, desde la infancia, con los mensajes que das en el día a día, desde el ejemplo, desde la consideración, la conexión, la escucha y la búsqueda de ayuda de ser necesario.
- Habla sobre la presión social, puedes hacerlo desde la conexión, desde el entendimiento y dejando ver que pueden acudir a ti para hablar sobre este tema tan importante en la adolescencia
- Enseña y acepta el NO de tus hijos. Esto les permitirá poner límites también fuera de casa
Una mirada desde de los derechos de niños, niñas y adolescentes
Art. 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño – Tratado Internacional
“1.-Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes.”(…)
Si bien es cierto que niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la recreación (Art. 63 De la LOPNNA – Venezuela), no es menos cierto que los juegos que practiquen no deben atentar contra su propia integridad personal (física, psicológica y moral) ni la de otras personas, en consecuencia no deben ser juegos violentos, sexualizados, etc.
Cuando las “actividades recreativas” presentan indicadores de violencia, pudieran desencadenar la comisión de hechos punibles, incluso las “consensuadas”, como lo que ha estado ocurriendo recientemente entre adolescentes con juegos como: la asfixia, carrusel, arcoíris, la jarra loca, entre otros, quienes generalmente de manera voluntaria inician estas prácticas nocivas, ocasionando daños importantes a su salud física y mental.
La delgada línea entre el juego y el delito
Son diversas y cada vez más frecuentes las situaciones que se han atendido en referencia a la práctica de este tipo de “juegos” por parte de adolescentes, quienes incluso han tenido que enfrentar procesos penales ante el sistema de justicia, debido a las consecuencias de sus actos. Recordemos que, los adolescentes tienen entre muchos deberes, el compromiso de respetar los derechos de las demás personas (Art. 93 de la LOPNNA – Venezuela), en consecuencia presentan responsabilidad penal, por lo que responderán por sus acciones según el tipo de hecho punible cometido, su participación en ello (incluso por omisión /los que observan la situación) y el daño ocasionado en la víctima, teniendo presente su condición de sujeto en desarrollo.
La corresponsabilidad en estos casos
“1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.”(…) Art. 19 de la Convención sobre los Derechos del Niño.
Ahora bien, esos chicos ¿estaban sin supervisión de un adulto? Y es que la responsabilidad que tienen los adultos a cargo de estos chicos durante la práctica de estos juegos, también es un elemento que debe incorporarse al análisis de la problemática; por ejemplo, actividades como “la asfixia” se han desarrollado en espacios escolares/educativos.
Como se sabe, los adolescentes son sujetos en desarrollo, por lo que eventualmente pudieran exponerse a situaciones de riesgo, sobre todo si están en grupo y agravándose cuando además tienen acceso a sustancias tóxicas (alcohol y drogas). De allí a que siempre necesiten la orientación, supervisión y acompañamiento de sus responsables (adultos), quienes deberán responder ante las autoridades, por su atención negligente u omisión ante este tipo situaciones.
Si alguien que es responsable del cuidado y supervisión de niños, niñas y adolescentes, está en conocimiento del desarrollo de estas actividades, debe reportarlo de inmediato a las autoridades competentes, a fin de que se tomen las medidas socioeducativas, administrativas y si es necesario penales que correspondan.
Para finalizar…
Como reflexión final, ambas queremos expresar que entendemos que la experimentación es parte de nuestra curiosidad humana, que parte del crecer es también experimentar y tomar riesgos, pero, en nuestra sociedad, cada año vemos como esto se torna en un riesgo real a la integridad humana más allá de un aprendizaje y reflexión.
Nos enfrentamos cada vez más a actividades virales y masivas que comprometen la salud física y mental de nuestros niños y adolescentes. Ante esto, cabe preguntarnos ¿Qué está pasando? ¿Qué mensajes están teniendo del resguardo físico y del cuidado del cuerpo? ¿Realmente esa información que está inmersa en el curriculum escolar está llegando? ¿Estamos hablando sobre los riesgos? ¿Seguimos teniendo miedo de que al hablar les demos ideas y convertimos aún temas en tabú? ¿Resaltamos los derechos frente a los deberes? ¿Resaltamos el cuidado y resguardo de nuestra integridad física? ¿Enseñamos a nuestros hijos a decir no? Estas y muchas otras preguntas nos surgen, nos preocupan y por ello te invitamos a responderlas
Poner en riesgo nuestras vidas, no es un juego
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Melissa Rosales – Psicólogo, especialista en Psicología Clínica – Psicólogo infantil – psicochamos@gmail.com / Redes sociales @psicochamos
Lic. Yenniffer Manzo – Trabajadora Social / Defensora de Niños, niñas y adolescentes – somosderechicos@gmail.com / Redes sociales: @derechicos
13 reasons why segunda temporada: Análisis para aprovecharla desde casa
El mes de mayo nos trajo la segunda temporada de 13 reasons why. Rápidamente comencé a verla para consumo personal pero también para a través de ella generar contenido que aporte.
13 reasons why es una serie que desde el inicio nos habló de un tema que creemos no es parte del mundo adolescente, siendo este el SUICIDIO y muchos temas incómodos que definitivamente hay que hablar. En su primera entrega de la cual hablaré en otro artículo, los capítulos se centran en cómo los distintos personajes comienzan a darse cuenta de cómo sus acciones tienen consecuencias y como estas a razón de “el efecto mariposa” según Hanna contribuyeron a la toma de su decisión
En esta segunda temporada observamos con más énfasis la vida post Hanna, no solo para los implicados en las cintas, sino para todos aquellos integrantes de colegio donde ella estudiaba y la comunidad.
Es interesante, porque en esta serie dejan entrever un tema que yo toco en diversas oportunidades y es la interrelación y el trabajo en equipo que COMUNIDAD, FAMILIA y ESCUELA debemos tener en pro de un adecuado desarrollo tanto físico como emocional en nuestros niños, niñas y adolescentes.
En la segunda temporada se ve aún más claramente como escuela y familia se enfrentan buscando un culpable, pero, el sin sabor llega cuando nos damos cuenta que todos hemos fallado, desde el orientador que siguió un protocolo poco adaptado a las verdaderas necesidades de la población, hasta unos padres que solo veían una parte, quizás la que ellos querían ver de su hija y de su propia relación, pasando además por compañeros, padres de compañeros que priorizan el trabajo sobre las relaciones familiares y los otros profesionales que formamos parte de la comunidad que poco aparecemos como actores en la serie.
En esta temporada se caen los velos idealistas, vemos una Hanna más real, con sombras y luces, quien en una antigua escuela fue acosadora y en esta otra víctima. Nos muestran dos caras de una misma moneda. Además se nos habla del inicio sexual, de algunas relaciones aparentemente adolescentes, entre otras cosas.
Los padres más humanos, con dificultades de pareja, separados posterior a este evento, pero, y un gran pero y algo importante que nos muestra esta serie, es que poco a poco se dan cuenta que no todo es color de rosa y que no todo es tan de repente como lo imaginamos, sino, que en general se van presentando señales que en algún momento, decidimos no ver. Esto es un punto importante para tomar en cuenta y es que el que todo esté “normal” no tiene por qué ser una garantía para no hablar de lo que hay que hablar, en otras palabras para no conversar sobre el elefante rosa dentro del cuarto como coloquialmente se le dice
A continuación procederé a resaltar algunos puntos que me parecen interesantes y provechosos para todos los que me leen y al final, les dejaré algunas preguntas que me hicieron vía mensajes directos por Instagram que creo importante responder
Puntos para “sacarle el jugo” a esta segunda temporada (No son exhaustivos, son solo puntos para analizar y tomar en cuenta:
Abuso sexual
Sin ánimos de hacer spoiler, este es un punto que se aborda en la primera temporada y que en esta además abarca uno de los mitos que tanto se difunden, y es que los hombres también pueden ser víctimas de abuso sexual.
En esta temporada podemos ver las consecuencias del abuso sexual a corto y mediano plazo y la importancia de canalizar estas experiencias y de canalizar la ayuda respectiva. Un aspecto fundamental es la prevención, el cuidado del cuerpo y además el entender qué es realmente el brindar un consentimiento.
Importancia de los amigos
Muchos padres estarán de acuerdo conmigo en que parte de la vivencia en la adolescencia es que ya no son la primera elección de sus hijos, sino que los amigos se tornan importantes, la visión de los compañeros, del grupo, de lo que opinan los demás tiene mayor valor.
Reconocer este punto entre los adultos puede ser una gran herramienta. Acercarse a los amigos, conocerlos, puede ser la oportunidad de conectar más con tu hijo/hija adolescente. Las críticas en este punto pueden volverse un sin sentido.
Duelo (padres/ compañeros)
Esta segunda temporada se centra más en la vida de todos los actores involucrados en la serie post el suicidio de Hanna. Allí podemos ir viendo como cada uno, desde sus propias vivencias, interpretaciones y vivencias va “elaborando” su duelo (proceso emocional en el cual nos adaptamos al cambio, en este caso a la muerte de Hanna)
Acá tenemos dos vertientes, el duelo de los padres, los compañeros más cercanos y otros.
- Unos transforman el dolor en una especie de sentido para vengarse y hacer justicia
- Otros niegan la culpa tratando de proyectarla en los demás (caso escuela vs padres de Hanna)
- Algunos idealizaron la figura de Hanna para luego chocar con la realidad
- Otros no soportaron la culpa y se separaron
- Otros permanecían en silencio para luego tener voz a través del apoyo de los amigos
Como factor importante: La comunicación, la búsqueda de ayuda y atención especializada de ser necesaria. No asumir que como dicen “todo está bien” y por ende todo debe quedarse como está.
Sentido de justicia
Uno de los aspectos que me llamaron más la atención era como en la serie nos hacían sentir que no había justicia. Los que hacían cosas fuera de la ley “se salían con la suya” y no había quien respondiera y protegiera a los adolescentes.
Esto creo es un llamado a la reflexión. Como parte de esa triada protectora (familia, escuela, comunidad) ¿Qué hacemos con las leyes? ¿Qué hacemos para proteger? ¿Existen normas claras con sus respectivas consecuencias? ¿Existe conexión entre los distintos garantes de los derechos y deberes? ¿Se hace cumplir la ley? Esto da pie al siguiente punto
¿Qué se refuerza en las escuelas y en los hogares?
Vemos como el ser exitoso en los deportes parece hacerte inmune a la ley, te hace tener poder y un status a tal punto que algunos profesores para garantizar ganar un trofeo son capaces de eludir a la ley.
Esto me hace preguntarme y además recordar un aspecto que todo en mi libro “Al Colegio Vamos Todos” ¿Qué se refuerza en las escuelas? ¿El éxito social? ¿El éxito académico? ¿El éxito en los deportes? , pero ¿Dónde dejamos los valores? ¿De qué manera dejamos ver a lo largo del desarrollo de nuestros hijos que la honestidad, la amistad, la solidaridad son valores importantes? Por lo general vemos en las escuelas, colegios, etc cuadros de honor ligados a los méritos académicos, pero son muy pocos aquellos que reconocen estos valores que al fina del día, dejan un gran aprendizaje para la vida y que apuntan a una mejor convivencia. Mi llamado a partir de esta este artículo y este punto es que no dejes de lado estos aspectos en casa y en la escuela.
Estilos de afrontamiento
Para el presente escrito, utilizaré la clasificación brindada por Cantero y Alonso (2017) en su investigación llamada «Estrategias de afrontamiento y resiliencia en familias con hijos con problemas de conducta». En este estudio hablan de las siguientes:
- Afrontamiento negativo de las emociones: autoculpa, impulsividad, rumiación, aislamiento
- Afrontamiento positivo de las emociones: relajación, esperar, pensamiento alegre, evitar pensar
- Afrontamiento centrado en el problema: pensamiento positivo, reintentar, solucionar el problema y buscar ayuda
Si viste la serie, podrás rápidamente hacer un paneo e identificar a los personajes junto a las diferentes estrategias de afrontamiento. En general, vemos que los personajes tienden a tener un afrontamiento negativo de las emociones, que en algunos casos se puede hasta relacionar con conductas de riesgo, de agresividad. Son pocas las ocasiones que vemos a los distintos personajes el buscar ayuda profesional. Solo Tyler, el personaje que al final toma más importancia, acudió (y debió hacerlo mucho antes) y quizás eso, más el apoyo y unión de sus amigos hizo la diferencia
Vemos otros personajes que se refugian en las drogas a pesar de haber experimentado en carne propia el haber nacido en una familia donde las drogas estaban a la orden de día. Para nosotros, externamente es fácil ver y el querer que no se repitan estos patrones, pero cuando existen y una persona crece en esto, a veces es la única vida posible. Por eso apoyar desde la infancia es tan importante.
¿Qué busco con esto? Que investigues, que analices y quizás veas en qué te enfocas tú y de qué manera quizás en tu familia se promueve el buscar ayuda para los problemas, la relajación, la espera, la tolerancia, entre otras cosas.
Sentido de grupo/Fuerza con el grupo
Una de las pocas esperanzas que da, es el sentido de grupo que hacia el final de esta temporada se va gestando y llega a su climax en el último capítulo. El como la tragedia puede convertirse en una oportunidad de reflexión y de unión, siendo además como ya lo vimos uno de los factores importantes en la adolescencia: EL GRUPO
Comunicación en el hogar
Familias desarticuladas, poco conectadas. Esto es lo que vemos en general. Fachadas de bienestar que en esta segunda temporada comienza a resquebrajarse y salen a la luz las sombras. Luz y sombras son factores que están presentes en todos, en ti, en mí, en tus hijos, en tus conocidos. Mientras más integrados estén mayor salud mental.
¿Cómo es la comunicación en tu casa? ¿Realmente se comunican? ¿Tocan aspectos importantes de la vida de cada uno? Esto debe irse trabajando desde la infancia y no consiste en hacer un cuestionario de preguntas y respuestas todos los días, sino de explorar, de conectar emocionalmente con tus hijos, de hacerles ver que pueden acudir contigo para sus problemas, que les apoyarás y que en ti tienen un puerto seguro al cual llegar.
Apoyo a todos los actores inmersos en la dinámica de bullying
Uno de los temas predominantes en la serie desde tu primera temporada es el bullying y ante esto hay diferentes actores que deben ser abordados.
Nos centramos mucho en la “victima”, pero no podemos olvidar que para existir esta dinámica tienen que haber un acosador (que suele también ser víctima y en la serie lo muestran muy bien) y también un grupo de personas que se tornan espectadores y que lo permiten y no hacen nada para evitarlo. Todos estos deben ser abordados y recordemos, no solo desde casa, sino desde la escuela y la comunidad
Formas de expresar la agresividad
Existen diversas formas, unas definitivamente más adaptativas que otras, pero vemos como acá muestran una dirigida hacia sí mismo (suicidio) y hacia los demás (disparar en la escuela en el último capítulo). En fin, a mi modo de verlo desde que inicié con psicochamos es que con las herramientas posibles, todos podemos hacer mucho para evitar por y para nuestros niños
¿Qué puedo hacer desde casa?
Conecta con lo realmente valioso de la vida. Apunta a habilidades para la vida, brinda amor pero también límites, está presente, pero de verdad presente y no olvides reforzar los valores desde el ejemplo en tu hogar y recuerda, puedes pedir ayuda y puedes acudir a los especialistas que existimos para acompañar, orientar y tratar.
Comienzo a responder preguntas que me hicieron
¿La recomiendo?
Sí, pero más que nada para adultos, para padres, para profesionales
¿La recomiendo para adolescentes?
Creo que esta serie impacta y puede tener más eco en los padres para que tomen medidas y si un adolescente lo ve, creo que debe ser acompañado por sus padres o representantes. Si bien al final de la serie dejan entrever un halo de esperanza ante la fuerza de la unión y del trabajo en equipo, la tensión, la desesperanza, la falta de ley, de protección predomina y no sabemos cómo esto puede ser interpretado por un cerebro aún en desarrollo bajo todos los cambios que la adolescencia supone
¿Me gustó?
Si, definitivamente sí, creo aporta, en los adultos para que se generen conversaciones importantes, para que en las escuelas este material pueda ser utilizado para la reflexión de los profesionales involucrados, de todos aquellos que somos responsables por el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. Critico un poco el aura de desesperanza que siento predomina pero, lastimosamente como ya comenté en párrafos anteriores, la vida no es color de rosa, la vida tiene matices, tiene momentos duros y no podemos taparlos con un dedo solo porque nos parezca duro de vivir o ver; no obstante, creo que la serie en su énfasis en mostrarlos puede caer en un exceso.
Como cierre, creo que estos acercamientos nos hacen hablar de temas que están presentes, que con solo mirar hacia otro lado no desaparecen y que debemos ver qué debemos hacer desde cada uno de nuestros hogares. Eso sí, me preocupa el impacto que algunas escenas y la desesperanza pueda generar y por eso creo que debe ser tomada con cuidado para los niños y adolescentes.
Cuéntame, ¿Qué te pareció esta segunda temporada? ¿Qué te parece lo que aquí dejo escrito? ¿Qué más le agregarías?
Melissa Rosales – Psicólogo, especialista en Psicología Clínica – Psicólogo infantil – psicochamos@gmail.com




